La transición a IPv6 para los negocios en la Red

El agotamiento del espacio de direcciones IPv4 disponibles se ha convertido en el principal impulso para la adopción y activación de direcciones, redes y servicios basados en el protocolo IPv6. A nivel global, la demanda sobre los proveedores de banda ancha de acceso a servicios digitales por parte de millones de personas y de miles de millones de dispositivos provocará en pocos años un crecimiento continuo de direcciones y redes IPv6.

Es la razón por la cual los grandes operadores de redes troncales intercontinentales han preparado sus redes, algunas ya desde 2002, como Hurricane Electric,. Con presencia global, la firma estadounidense Verizon ha anunciado que expandirá sus capacidades empresariales hacia Europa y Asia Pacífico para manejar tráfico IPv6 nativo y en modalidades dual stack (IPv4 e IPv6 en forma simultánea) y de tráfico encapsulado y tunelizado, proyectando ofrecer sus Internet Dedicated Services para América Latina a fines de este año. De igual manera, muchos proveedores de Servicios Internet han iniciado sus programas de transición a IPv6, desarrollando pruebas con usuarios aventajados en la adopción tecnológica (early adopters) como las estadounidenses T-Mobile y Comcast, Telmex en México y otros cientos de grandes y medianas compañías en todo el mundo.

 

Quienes probablemente vean el panorama más claro son los proveedores de contenidos en línea, proveedores de albergue y servicios en línea (web hosting y cloud computing) tendrán que habilitar imperativamente su servicios para aceptar conexiones desde direcciones IPv6. Estas firmas saben que deberán que dar soporte a un creciente número de usuarios IPv6, en un futuro cercano, y no soportar IPv6 sería dejar pasar usuarios y clientes. Así, gigantes como Yahoo, Google, Microsoft, Facebook y Akamai ya preparan sus servicios y lideran la prueba global de activación de sitios y servicios, el IPv6 World Day, que se llevará a cabo el 8 de junio.

Sin embargo, los actores más pequeños de la industria aún no dan pasos decisivos para la adopción de IPv6. La espera de una mayor masa crítica conectándose (actualmente solamente el 0,25% de los usuarios accede a IPv6) desde este protocolo, la incertidumbre ante supuestos problemas que pudiera ocasionar la activación de IPv6 (por configuraciones erróneas) y la postergación de inversiones en renovación de equipamiento de Tecnologías de Información son factores que están retrasando la inevitable transición.

A nivel de software, ya hay mucho adelantado por parte de los desarrolladores de sistemas operativos para usuarios y servidores, que en su gran mayoría tienen disponible soporte IPv6 desde al menos el año 2000 y existen actualizaciones y parches de seguridad para las versiones vigentes.

Muchas aplicaciones y servicios deberán ser reescritas o parchadas para ser compatible con IPv6, y otras incluso pudieran ganar en simplicidad de su desarrollo o mejorar sustantivamente sus prestaciones, particularmente aquellas que pudieran sacar provecho del paradigma de comunicaciones Extremo a Extremo, que es restaurado con IPv6 gracias a la extraordinaria abundancia de direcciones públicas. Se estima por ejemplo que operando con IPv4, hasta el 70 por ciento del costo de desarrollar aplicaciones de voz sobre IP se destina a solventar la problemática de conectar clientes que están ubicados detrás de cortafuegos y se comunican desde direcciones privadas traducidas mediante NAT.
 

Crédito imagen (CC) por Iván Walsh