Pequeña Oficina
Según el reporte del Estudio Acceso y Uso de las Tecnologías de Información y Comunicación en las Empresas Chilenas, correspondiente al año 2006, hay más de medio millón de computadoras en uso dentro de las Pymes nacionales, y un 73 % del total de empresas accede a Internet, tanto dentro o fuera de la organización.
Estas cifras evidencian un fenómeno sobre el cual con toda seguridad hay consenso: Internet está cada día más involucrado en las acciones de las personas y las empresas, y es incluso esencial para el desarrollo de muchas actividades.
Esta relevancia ha impuesto una presión considerable sobre Internet, particularmente una demanda incesante sobre las direcciones para la interconexión, las direcciones IP, al punto de que ya se puede estimar la fecha de agotamiento de las reservas existentes si se mantiene la actual curva de crecimiento, anunciada para el año 2012. Esta situación implica que la actual base tecnológica de Internet, los protocolos IPv4, serían insuficiente para entregar servicios (como las direcciones IP) para los futuros usos y usuarios de Internet.
Es por esto que la siguiente generación de protocolos para Internet, IPv6, se estructura con un espacio de direccionamiento capaz de soportar indefinidamente el crecimiento de Internet y junto a ello, de incorporar avances tecnológicos en materia de seguridad, desempeño y movilidad.
Pese a todo, donde realmente se aprecian las ventajas de IPv6 es en las economías de escala posibles de lograr en la implementación de servicios IP, que si bien pueden actualmente ser desarrollados con el protocolo IPv4, su desarrollo es más engorroso, requiriendo la activación y configuración de más servicios.
