IPv6 es el acrónimo o las siglas en inglés de Internet Protocol version 6 ó, en español, Protocolo de Internet versión 6. Un protocolo es un conjunto de reglas que controlan la secuencia de mensajes entre dispositivos, es como la “lengua” que deben hablar las máquinas para poder comunicarse en red. IP es la base de Internet, y la versión actualmente en uso es la 4 (IPv4).

Si comparamos una dirección IP con la dirección de una casa, la activación de IPv6 será como si todas las casas tuvieran un número nuevo, diferente del antiguo, como un código. De esa forma las casas tendrían a la vez, y por un tiempo de transición, ambos números, los cuales se mezclarían pero no se confundirían, porque serían diferentes. Ambos podrían ser usados para ubicar y llegar a las casas, y cuando todas las casas reciban su nuevo código, el antiguo podrá ser dejado de usar.

IPv6 es necesario porque las direcciones disponibles en IPv4 se están acabando, con predicciones de fuentes de la industria que cifran la fecha crítica para mediados o fines de 2011. En septiembre de 2010, las estadísticas que compila Hurricane Electric, proveedor de accesos troncales a Internet, y basadas en fuentes públicas, advierten que solo queda un 5% de los bloques de direcciones IPv4 esperando a ser asignadas.

Las estimaciones señalan para 2011 el agotamiento de los lotes de direcciones que la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números puede otorgar a los organismos regionales de registros (RIR), mientras que las existencias en poder de los Proveedores de Servicios de Internet se agotarían unos pocos meses después. La autoridad encargada de asignar los códigos esenciales de Internet señala que en menos de dos años ya no podrá seguir expandiéndose Internet a menos que se realice la actualización tecnológica de sus protocolos constitutivos.

IPv6 es necesario porque las direcciones libres en IPv4 se están acabando. Sin nuevos números IP será muy complicando conectar nuevas máquinas -y usuarios- a Internet, perjudicando sensiblemente su crecimiento. En IPv6 la cantidad potencial de direcciones IP es muchísimo mayor que en IPv4, por lo que se conseguirá la continuidad en el crecimiento de la red. Se prevee que ambos, IPv4 e IPv6 funcionarán lado a lado en las conexiones de Internet por muchos años, hasta que IPv6 sustituya a IPv4 por completo.

Capacidades de IPv6

Si bien cuando hablamos de IPv6, en general pensamos sólo en la inmensa cantidad de direcciones que tendremos disponibles, es conveniente no dejar de mencionar algunas características del protocolo que abren posibilidades a nuevas aplicaciones y beneficios para el usuario final, que se van incrementando a medida que el uso de IPv6 se extiende.

Un espacio de direcciones más amplio da la posibilidad satisfacer la demanda que hoy en día están teniendo las tecnologías de conexión como DSL, cable modem y teléfonos móviles. Esto permite contar con una conexión permanente, con direcciones públicas para cada dispositivo conectado. Dicho de otra manera, hace que cada dispositivo de la red sea identificado unívocamente en toda la Internet, ya sea desde PDA hasta elementos de la vida cotidiana como artefactos del hogar y la oficina. A su vez, los automóviles podrían tener la posibilidad de tener alguna forma de conectividad IP a través de la cual obtener diferentes servicios, como localización global, informes basados en la ubicación, etc.

Pensemos por ejemplo en monitorear nuestra casa a través de Internet mediante un camino encriptado (tunelización), disparar la alarma en forma remota si fuera necesario, o que podamos prender la calefacción antes de llegar por las noches.

Para lograr este tipo de servicios de la red, es necesario contar con lo que se llama "conexión extremo a extremo". Sin embargo, actualmente las tecnologías como NAT afectan al funcionamiento de muchas aplicaciones y restringen a los nuevos desarrollos de este tipo. El protocolo IPv6 devuelve la posibilidad de las conexiones extremo a extremo, lo que abre el espectro a nuevas ideas y da mayor flexibilidad a desarrolladores, que ya no deben preocuparse de las técnicas para funcionar evitando el NAT y las direcciones privadas.

Mecanismos como la autoconfiguración y las "direcciones de enlace", disponibles de modo automático, hacen mas simple la configuración inicial de dispositivos y la administración de las redes locales. Lo que hace que un ama de casa no tenga que preocuparse por aprender a configurar una dirección IPv6 en la impresora del hogar donde simplemente imprime las facturas que va a pagar o donde su marido envía, desde la oficna, un documento para leer por la noche en la tranquilidad de su casa. A su vez, la posibilidad de contar con conexiones encriptadas, al ser IPSec parte nativa del protocolo, permite garantizar la privacidad y autenticidad en las comunicaciones de una forma más efectiva.

Las características de calidad de servicio (QoS) que hoy están disponibles en IPv4 son mejoradas en IPv6, permitiendo una visión más homogénea en la red global. Esto garantiza aplicaciones en tiempo real como videoconferencia o VoIP que pueden ser ofrecidas al usuario final y mejorar de esta manera, por ejemplo, las comunicaciones telefónicas.